Mi país tiene muchos años atravesando una crisis sin precedentes y muy lamentable que si bien es cierto la padecen todos los venezolanos, sin excepción, siempre he considerado que la generación naciente bajo la actual "era chavista" (1998 - actualidad), aquella que no ha conocido otro sistema político es la más golpeada y frustrada. Tengo suficientes argumentos para afirmar esto.
Existe una generación que conoció los tiempos de abundancia, alegría y que podía soñar con libertad, y que esos sueños se podían hacer realidad, aquella que no conocía el "dólar" por manejarlo como su moneda oficial sino que compraba con bolívares (en monedas y billetes), sin limitaciones, y si manejaban monedas extrajeras era porque estaban de turista en otro país por el esfuerzo de su trabajo, y aunque no se niegan realidades como los problemas y conflictos políticos y económicos de aquellos años, para bien o para mal, esa generación conoció 21 gobernantes y distintos sistemas políticos - económicos.
Y llega nuestra generación, esa que nació bajo un único modelo que pareciera no tener fin, que lo controla absolutamente todo y que cada día que pasa nos arrebata la posibilidad de vivir dignamente y con oportunidades: Durante estos 22 años de régimen chavista ha nacido, crecido y se ha formado una generación excepcional llena de vida y con mente lúcida de lo que quiere lograr, una generación echada para adelante que no se ha dejado arrebatar el sueño de libertad, que está decidida a no claudicar ante los avances del autoritarismo y las limitaciones impuestas por el diábolico sistema actual para cercenar el derecho a tener una vida digna y próspera.
No ha sido fácil, esa firmeza que ha caracterizado a esta generación durante todo este tiempo no la hemos ganado de un día para otro, ha costado mucho, y tal vez el argumento más palpable es la de haber despedido a un familiar o amigo porque se fue a otras tierras a buscar un nuevo futuro, algo que no tiene aquí. Muchos se han ido, otros nos hemos quedados en nuestro país porque seguimos creyendo en su potencial y queremos verlo crecer en las dificultades. Estoy casi seguro que esta firmeza de la que hablo es y será una piedra en los zapatos del régimen hasta que este dure.
Esta nueva generación que sueña y anhela un país libre, y cuando hablo de ser "libres", me refiero a que te puedas expresar sin sentir el temor de que irás preso con la excusa de una "incitación al odio" o donde puedas alzar la voz en cualquier rincón de tu país sin vivir con el miedo de que te matarán porque te acusaron de ser un "agente terrorista" / "desestabilizador", o algo tan sencillo como tener la libertad de adquirir en supermercado lo que se te venga en gana sin un captahuellas que te limite a comprar hasta la semana entrante, esa generación que estoy describiendo se encuentra resistiendo en la calle, desde su puesto de trabajo, desde su emprendimiento, detrás de una computadora alzando su voz o desde un pupitre.
No existirá psicoterror que acabe con la esperanza de toda una generación que desea vivir verdaderamente en libertad, en un país que no exporte pobreza sino decencia y dignidad.
¡Venezuela renacerá!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario